Amando Albania

Acá estamos de nuevo después de bastante tiempo, es que nuestra visita a Albania nos tiene un poco obnubilados y no encontrábamos las palabras o el momento ideal para contarles que estamos haciendo, que lugares conocemos, etc. No es mi intención aburrirlos con toneladas de información por lo que prefiero contarles un poco lo que hicimos, que cosas nos llamaron la atención y como vivimos este tiempo de poco más de un mes que llevamos en este país.

Al principio llegamos a Shkoder desde Podgorica la capital de Montenegro, sobre Podgorica nada hay para contar, a nuestro entender no tiene nada interesante. Si tienen ganas de morirse de calor y no tener absolutamente nada para ver pueden visitarla. Shkoder en cambio fue nuestro primer baño de realidad albanesa. Ya un poquito antes en los pueblos en los que el bus entraba podíamos ver el tabaco secando al sol, que después te venden por kilos en paquetes similares a enormes panes e incluso veíamos alguna que otra vaca caminando por las calles.

Nos quedamos en Green Garden Hostel, ahí nos paso algo raro ya que habíamos mandado nuestra solicitud para hacer Workaway y nos habían rechazado, finalmente casi sin querer fuimos igual y terminamos haciendo Workaway por algunos días. Lo más lindo de Shkoder para nosotros fue visitar unos lugares en un rio cercano en donde hicimos cliff diving desde puentes o rocas.

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Rio de Shkoder donde hicimos Cliff Diving

También vimos los famosos Mercedes Benz que invaden las calles de Albania, aunque cada vez menos, comparados con años anteriores según nos contaron. Conocimos los bunkers que están sembrados por todo el país, pero lo más curioso fue ver en muchos lugares osos o distintos juguetes de peluche colgados de las casas para combatir el «mal de ojo». No entendemos bien como estaría funcionando eso pero al parecer es muy bueno ya que se ve en todos lados, algunos son bastante creepys… pensándolo bien todos son creepys. Los más conservadores optan por colgar ristras de ajos.

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Oso de peluche contra el mal de ojo en Berat

Luego de Shkoder y tras unas horas de bus llegamos a Berat, un hermoso lugar en las montañas declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. La verdad que conocimos muchos patrimonios de la humanidad declarados por la UNESCO y va perdiendo un poco el sentido pero al parecer es algo re importante.
La arquitectura de este lugar es hermosa, la gente es súper amable y tiene algo como salido de un cuento pero les mentiría si les dijera que lo que más me gusto de este lugar no fue el desayuno que nos daban en donde nos alojamos.
Ni bien llegamos Lili, la dueña del lugar, nos trató como invitados de honor, nos dijo que no había más nadie en el Hostal y que mientras estemos ahí esa sería nuestra casa y así nos sentimos.

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La genia de Lili nos preparo sanguches para el viaje y Fla no puede mas de la emocion

La comida en general en Albania es comida muy feliz, hecha para cuando de verdad tenes hambre, se caracteriza bastante por ser la mezcla de varias cosas que nunca te imaginarias que pueden funcionar bien juntas y sin embargo funcionan, mas adelante escribire un poco sobre comidas de Albania para que se den una idea de que se trata.

Berat es un lugar que podés recorrer bien temprano o después de las 6 de la tarde por el terrible calor que hace. Si salís al mediodía o a primeras horas de la tarde te vas a encontrar con un pueblo casi fantasma pero que revive mágicamente ni bien el sol baja.

Si caminas por la peatonal, que es el eje de la ciudad, vas a ver a los albaneses compartiendo religiosamente su café en los bares y al resto caminar una y otra vez de una punta a la otra como en una especie de danza de la que al final no podés escapar.

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Berat al caer la tarde

Desde Berat tuvimos lo que consideramos el peor viaje en bus que hicimos en este viaje. No fueron suficientes los casi 40 grados de temperatura en el bus sin ventanillas, ni las 7 horas de viaje sino que el bus se lleno incluso en los pasillos con gente sentada en donde no entraba más nadie sumado a enormes valijas «con lo justo y necesario» según la visión de dos chinas que hicieron el viaje con nosotros.

Luego de esto llegamos a nuestra primera ciudad en la Costa Albanesa. Saranda se alza en las costas del Mar Jónico bien al sur de Albania, regateamos bastante para tener un buen precio por Airbnb y conseguimos un lindo departamento a solo unas cuadras del mar.
Gran parte de nuestros planes de viaje cambiaron con el fin de llegar al mar lo antes posible y por el mar renunciamos a conocer Serbia por ejemplo. Lo bueno de viajar casi sin planes y de hacer lo que de verdad tenemos ganas nos llevo hasta ahí y no nos arrepentimos, si bien después conoceríamos playas mucho más lindas la satisfacción de llegar y tener el aire de mar en el balcón es incomparable.

Desde Saranda visitamos Ksamil con unas playas re lindas bien al sur de Albania casi cayéndonos a Grecia. Las playas de Ksamil son divinas, el único «problema» es que muchos albaneses las usan para vacacionar, haciendo que encontrar un lugar libre para al menos tirar una toalla se hiciera una tarea casi imposible, por lo demás, las playas son de arena, con islitas de ensueño y aguas súper transparentes.

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Fla en las playas de Ksamil

De Saranda el viaje fue bastante corto por unas rutas de montaña dibujando el borde del mar hasta Himare.
Muy cerca de allí en las playas de Livadh tuvimos nuestra primera experiencia de Camping en uno llamado Kranea. Llegar hasta ahí caminando fue un poco tedioso ya que había que recorrer un sendero entre la maleza hasta dar con la playa pero valió la pena el esfuerzo.

Aca hay un videito del camino que hicimos

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Playa de Livadh al atardecer, acá nos quedamos por 13 dias.

La verdad es que nunca antes durante el viaje hicimos camping por el simple hecho de que no tenemos absolutamente ninguno de los elementos necesarios, pero en este lugar alquilando la carpa para los dos el precio era súper conveniente, estaba a 10 pasos de la playa como mucho y nos pareció interesante vivir esa experiencia a ver si nos animamos a acampar más adelante cuando visitemos países considerablemente más caros.

La experiencia fue 100% positiva, nos permitió no solo conocer gente de muchísimos lugares sino también descubrir la camaradería que se genera en estos lugares.

Nuestro plan inicial era permanecer en el camping por solo 3 o 4 días para después seguir conociendo otras playas más al norte y acercarnos poco a poco a Tirana, pero este lugar pudo más que nuestras ganas y nos rendimos. Entramos casi en una rutina de la que no podíamos escapar, ésta era levantarme e ir por el yogurt para los cereales cuando el sol recién se veía asomar por sobre las montañas, al volver Flavia ya tendría el café listo, comeríamos también un poco del queso casero que hacen acá que es «amor hecho queso», luego nos pondríamos la malla, iríamos con la sombrilla a la playa y pasaríamos allí el día entre partidos de chinchón (no se si es todo junto) escoba de 15 y tratar de dormir siguiendo la sombra de un lado al otro tomándonos algún break para meternos al agua.

Aca otro video contando nuestro equipamiento de camping

Hubo un día de los 13 que nos terminamos quedando que fué un tanto especial, ese día alquilamos una moto y nos pasaron varias cosas muy interesantes. Publicamos un comentario en nuestro Facebook con toda la emoción del momento y decía exactamente esto:

Cosas que te pasan mientras estás viajando:
-Alquilamos una moto mucho más grande que la necesitábamos porque quería saber qué se sentía andar en las que andan los que viajan en moto.
-Conocimos un castillo que hizo las veces de cárcel durante la Segunda Guerra Mundial y ahora es monumento cultural de Albania y quien nos vendía las entradas nos habló de Buenos Aires.
-Nos paró la policía y no le entendimos nada pero salió todo bien, resulto ser un copado y decir que somos argentinos ayudó mucho.
-Conocimos a un señor que limpiaba pescado en el mar y me ayudó para que filme unos videos subacuáticos llenos de pececitos.
-Este señor me dio de probar pescado crudo y fue el más rico sushi que comí en mi vida.
-Conocimos a un chico de Kosovo que estaba de vacaciones, nos conto de su vida y como ve a sus países vecinos.
-Conocimos a otro chico que estaba en un camping cerca de donde estamos y nos dijo que si queremos estamos invitados por ser argentinos a ir gratis al camping donde está.
-La moto nos dio miedo un par de veces.
-Le dimos bola al Maps.me y quisimos ir a conocer una playa escondida, resulto ser una montaña enorme para caminar, a mitad del camino nos dimos cuenta que no teníamos agua, eran las 3 de la tarde con casi 34 grados, casi deshidratados volvimos sobre nuestros pasos, agarramos la moto y nos fuimos a Jale, otra playa, nos bajamos un agua mineral y nos metimos al agua a la vez que comprobamos que la playa de Livadh es la mejor de toda la Riviera Albanesa.
-Visitamos nuestro segundo castillo en un día, el de Himare con algunas casas habitadas en medio de las ruinas, otras casas pintadas de blanco y azul como si fueran griegas, entre olor a menta y lavanda.
-Volvimos al camping y está lleno!!!! Tenemos una camioneta metida en nuestra carpa, al principio parecían medio mala onda los vecinos pero resultaron ser unos Eslovacos muy copados, nos convidaron licor y nos pasamos charlando de Eslovaquia, Argentina y Chequia.
-Medio en pedo salimos a comer algo y se ve que desde nuestro camping están tirando fuegos artificiales que se reflejan en el mar e iluminan toda la playa la mejor manera de terminar un día perfecto.
-No nos queremos ir de Albania

Resulto ser que los fuegos artificiales eran para festehar el cumpleaños de la hija del dueño del camping, esto además nos valió unas cervezas gratis. Un poco mas tarde los eslovacos con bastante alcohol encima nos invitaron algunos tragos más, destaparon botellas traídas de sus casas y no recuerdo bien a que hora nos dormimos.

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Actitud 100% motoquera

Finalmente llego el día de irse del camping, cargamos todo en un cuatriciclo y nos llevaron a tomar el bus, así seguimos dibujando la costa de Albania pasando por paisajes que te caes de culo, subimos a 10km/h una montaña interminable y después de varias horas llegamos a Tirana y acá estamos hoy haciendo Workaway, quizás por todo el mes de Agosto.

En algún post les conté que había estudiado cocina con el anhelo de poder trabajar en cualquier lugar que quisiera y finalmente después de haber estudiado en el 2009 en Olivos acá estoy en 2016 en Tirana la capital de Albania cocinando todas las noches para viajeros venidos de todo el mundo, tratando de hacer siempre comida feliz y con la mujer que amo trabajando codo a codo conmigo.
Es cierto que no ganamos plata con esto, lejos está este restaurante de tener alguna estrella Michelin como lejos está de ser un restaurante, pero la satisfacción que tengo de que alguien llegado desde otro rincón del mundo pruebe mi comida y le guste es increíble.

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«Trabajando» en el Hostel

PD1: Espero no haberlos aburrido

PD2: Hoy nos dieron nuestra primer propina de 200 lekes, casi 2 euros 🙂

3 pensamientos sobre “Amando Albania

  1. Pingback: BUNKART un viaje a la historia de Albania

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